El Bebé ternura

Poemas maternales sobre el bebé con su familia y la felicidad que reina en su hogar.

El bebé dulzura




El cariño de un niño

El cariño de un niño es tan puro...,
¡Es tan lindo!Se desplaza grandemente;
espontáneo y libre de hipocresías;

Con carcajadas de sol de días
El cariño de un niño es tan puro;
¡Es tan lindo!

Abarca sábanas de ternura,
aún a la mente oscura;
aún a la mirada triste.

La purifica, volviéndola libre;
transformando un encogido corazón;
en un ave plena de amor.

El cariño de un niño es tan puro;
¡Es tan lindo!
Él lo entrega a borbotones,
sin ninguna pizca de egoísmo;
del acaudalado bosque de
abrazos, sonrisas y besos…

Resplandece el verdor en amores;
donde guarece eterno el hermetismo,
y extiende sus ramas, la extroversión;
adornada con un fruto juguetón.



No sabe nada

El bebé no sabe nada.
Derramó todo,
rompió algunos libros…

Chiquito, ¡Que travesura hiciste!
No importa, mi amor.
Yo te perdono, eres pequeño...

Y no sabes lo que haces.
No sabe nada, mi bebé.
“El no sabe nada, está demasiado bebé”.

A los niños ni a bebés se les pega,
jamás pesaría en mí, esa condena.


Sueño en los bebés

Tiene sueño el bebé,
bosteza cuando lo ves.
sueña con los colores,
del arco iris y sus amores.

Tiene sueño el bebé,
es mi hermano el chiquitín,
y lo quiero rintintin.

Tiene sueño el bebé,
lo ama mucho mamá,
y también papá.


Descubre

De mirada brillante y sonrisa traviesa,
un bebé mira el cielo amanecido,
y luego se asombra al contemplarlas luces,
tras el velo de la noche.

Descubre y descubre,
las formas de las cosas,
de su entorno y de la naturaleza.

De las caras y miradas,
que lo observan,
con fijeza y con ternura.
De los besos que le obsequia su madre,
sin premura.



Bebé bello


Los luceros verde mar, que presenta tu mirar,
son las joyas que heredaste de tu abuelo,
que te mira desde el cielo.

Tus manitos que me agarran el cabello,
y me hacen ver estrellas,
las retiro con cautela, y con sonrisas.
Eres el bebé más bello.


Mamá y bebé

Te quiero, mamá.
Oh mamá te amo.
¡Dame un abrazo,
cuando te llamo!

Soy tu bebé,
te quiero un montón.
Vamos a comer,
sopa y arroz.


En el chat

Está chateando el gordito,
sus amigos lo están saludando.
Chatea el niñito con sus amiguitos.


─Mamá me bañará, me encanta el agua fresca.
─ dice Pedrito a su amiga bebé.
─Si a mí también, y mamá me compró un juguete que flota en el agua, más tarde seguimos chateando.

─Hasta luego.
─Hasta luego.


Gemelos


Somos hermanos gemelos,
y nunca sentimos celos.
Mamá nos ama
a los dos por igual.
Ella es la más bella,
y la amamos más.

Nos queremos mucho,
mucho, mucho, mucho.
Somos igualitos,
tiernos bebecitos.


Abanico del bebé

El abanico gira y da brisa
al niño que juega en su cuna.
Provoca frescura y sonrisas
a sus cabellos de luna.

El abanico rota a velocidad,
en la habitación infantil.
Se mueve la felicidad,
cual colores de abril.



Florita

La Bebecita es traviesa y bonita.
No llora, sonríe y se llama Florita.

Las luces presentan su tono bicolor,
rosado y blanco, la niña de amor.

Tres lazos color rosa en su cabello,
la bebé Florita y sus destellos.



El bebé y el oso de peluche


Un bebi gordito,
está acostado sobre el osito.
El oso canta melodías de cuna,
y al bebito no le gusta ninguna.

Osito, osito no seas perezoso,
canta una canción, que no sea de osos.
Le dice el nene con sueño.
Las aves cantan luego al pequeño.

Mantita y osito

El bebé dormirá con su mantita,
abrigado y tranquilo,
en su cuna,al lado de su mamita.

Luego abrazará su oso de peluche,
y verá la luna,
cual dorada lucecita.
Dormirá el nene soñando
con las estrellas.
¡Todas bellas!


Bebé poesía

Soy la poesía de la noche,
amor en derroche.
Soy la poesía de las tardes,
amor en alardes.
Soy la poesía del día,
amor de alegría.

Soy la poesía de diamantes,
amor a cada instante.
Soy la poesía de inocencias,
de juegos y ocurrencias.
Soy el bebé de la casa,
mamá me mima y abraza.


El bebé sol

El bebé va a pasear,
en brazos de su papá,
mira a su mamá.

¡Flotan las luces del sol!
Giran hacia el amor,
en formas de corazones,
y sonrisas de colores.

©Venus Maritza Hernández

Los colores del amor



Amor verdadero


El verdadero amor entrega el alma sin egoísmos,
 soportando lo indecible, aún en contra del amor propio.
¿Será positivo amar así? 
Lastimosamente no.

El amor debería tener límites 
y cambiar esporádicamente 
su visual subjetiva por la objetiva, 
pero no es así, 
porque su vitalidad reside en el corazón, 
y el corazón no piensa: solo siente.

La confusa en el amor

No lo amo. ¿Pero lo amaré?
No lo amo…
¿Pero entonces porque pienso en él?
¿Acaso es culpa o cariño o no se qué?

No lo amo…
Las horas sin él.
La vida sin él.
¿Dónde estará?

Sé que ya no piensa en mi,
como ayer.
Y siento que a mi tampoco me importa…
¿Pero entonces porque escribo estas letras, pensando en él? ¿Por qué?

¿Acaso los restos de sentimientos,
se alojaron en las llanuras áridas de mi mente?
Extraño amarlo. ¡Eso es!
Extraño aquel sentimiento antiguo de papel.

Extraño sus palabras,
sus versos;
y su amor confuso,
adornando cada tramo de vanidad.

¿Lo amaré aún?
No.
Un cariño sutil y fuerte,
está asido al recuerdo.

Colores del amor

Se deshoja la primavera,
en la primorosa ladera.
Atada a su silueta soy esencia de su ser,
amor disgregado en átomos y lunas...

No caducan las palabras poéticas,
donde el astro se acuesta aburrido.
Siempre habrán distintos tonos de luz,
aplicados a cada sentimiento.

El sol emite rayos rosados,
la luna proyecta una azul neblina.
El arco iris ostenta un solo color: el verde.
Y la noche se disfraza de un tono violeta.
La tarde luce anaranjada.
¡Y yo luzco, enamorada!

Y yo sigo escribiendo

Olvídame, que yo te olvidaré.
Recuérdame, que yo te recordaré.
El paisaje de las horas verdes esta impasible,
tranquilo y etéreo...

Y el panorama de las letras que nacen y fallecen,
han seguido su ritmo normal
en las lluviosas y soleadas coplas.

Hola y adiós se saludan los versos del pasado,
hola y adiós se confiesan sus pecados.

Una intermitente lluvia de paz
cae sobre la próspera ciudad.
Y yo, sigo escribiendo.


©Venus Maritza Hernández