Amor adolescente

Amor en la adolescencia: memorias

Del baúl de los recuerdos, amor en la adolescencia, escritos por la autora en esa etapa de la vida, mientras acontecían sus vivencias.


Carta a mi amor adolescente


Carta a mi amor

¡No pensé que el día sería tan gris!
Las horas son dolorosas sin tu presencia.
Y todo se debe a mis tontos celos..

Te amo y sin embargo te ofendo
y te digo palabras hirientes,
que realmente no siento.
Siento deseos de llorar;
pero me contengo; porque tú no éstas
y el dolor está en mi pecho.
Las espinas que atraviesan mi corazón;
son las horas transcurridas sin tu amor...
Y las gotas de lluvia;
son pesadas rocas que golpean mi alma.

No sé porque muchas veces no te comprendo;
pero debes saber que a pesar de todo eres tú;
la luz que ilumina mi vida.


Camino del perfume

En el sendero de las rosas,
camino del perfume.
Camino en que me besas.
Recorro y suspiro su esencia.

Al detenerme, descanso en un pétalo.
Doy un paso, y me lleno de tal complacencia,
que luego me deslizo y me duermo...
En tus brazos.


Flores marchitas

La perdida de tu amor,
ha infringido dolor;
a mi juvenil existencia...

Transfrormando, ya el vivir;
en una senil esencia..,
de flores marchitas;
donde mi corazón clama tu presencia;
a través del mar de mis lágrimas...



Sólo para el amor de mis sueños


¡Te quiero tanto! soy una estrella,
la cual no brilla, si tu no éstas.
Porque eres el sol de mi verdad.
Mi inquietud del amanecer,
luz de mi anochecer.


El que me brinda su diáfana comprensión,
entregándome a su vez su inefable ilusión.
Mi indeleble emoción de amor...
Se refleja también en ti...

Y se desprenden fulgores cual rubí;
complementándose la reciprocidad
del amor completo,
en todos sus aspectos.

Nuestros gustos, nuestros ideales
se enlazan en una sola unión;
el cual pende del lazo de nuestro amor;
que nos complementa por siempre a los dos.


Hoy lo sé

Hoy que sé, que no me has olvidado,
que aún brillo en tu pasado...
Triste es decirlo, pero es verdad,
lo único que se alegra es mi vanidad.


Tus manos

Tus manos varoniles;
fuertes y suaves a la vez;
tocan las mías;
y siento enloquecer.

Al brindarme tu calor;
toca el amanecer.

Rimas de amor

Rimas quiero obsequiarte
Tómalo como objeto de luz
fulgor, amistad y amor.

Resaltando así;
lo que en verdad deseo de ti;
deseo tu comprensión, sinceridad y atención...
Inmensidad de deseos fulgurantes;
demuestran en forma centellante;
la gema de nuestro encuentro.

Con un feliz acierto; del oro vibrante,
de nuestras emociones de inquietud;
!Cual felices canciones de luz!

Verano de amor

El amor es tan bello, en verano!
La brisa corretea a los rayos del ocaso sol...
!Y se incita la claridad,
al abrirse la puerta de tu amor!

!Es tan lindo el amor!
Si no éstas; te espero y pienso en tí.
Si estás; tu corazón me das.
Y las tiernas palabras que brotan de tu alma;
penetran en la mía.

Y tu y yo; somos uno solo;
un sólo ser:

El amor.

Pensamientos

Innumerables pensamientos del pasado;
habitan el jardín de mis lejanos deseos;
melodías olvidadas de aquel amor...

Donde han sobrevivivido restos de ilusión;
que buscan refugio en brazos de la nostalgia.

Los fantasmas de tus recuerdos
Sin tu presencia,
la luz se ha extinguido de mi existencia,
donde sólo habitan los fantasmas
de tus recuerdos.

Pues, aunque cupido me entregó
su más preciadas joyas,
éstas se han perdido
en el mar de mis lágrimas...

Donde día a día;
van muriendo mis sentimientos,
al ser maltratados cruelmente,
con el látigo inexorable de los recuerdos...

Tu mirada

Tu inefable mirada de radiantes destellos de ilusión
los cuales vertiste sobre mí...
Fueron como si gotas de felicidad,
cayeran en el jardín de mis esperanzas.

Donde los ojos de la nostalgia,
se cerraran para siempre,
dando paso a la feliz realidad de los sueños vivos.

Versos cortos sueltos

Busco entre la brisa,
y estás con tu sonrisa.
Siento tu mirada.
¡Y ya estoy enamorada!

Nocturnas ilusiones de amor,
mi alma impregnan de fulgor.
Y mi corazón descansa feliz,
pensando solo en ti.

Quisiera tenerte,
pero la realidad permanece inerte.
Ella sólo aplica, a mis súplicas,
un poco de inspiración,
a mi desesperado corazón.

La voz del amor,
es un canto celestial,
que si la escuchas,
te trastorna de felicidad.

Tu mirada me pregunta,
si estoy enamorada y la
encrucijada de mis deseos,
te responde; no sé, sólo sé
que quiero ser amada.

Tus ojos verdes,
color divino mar,
son para admirar
y tu bello perfil
y labios cual rubí,
conquistan a todas,
incluyéndome a mí.

En el anochecer de mi inspiración,
ésta el amanecer de mis pensamientos,
por ti.

Hoy que sé, que no me has olvidado,
y que sé, que aún brillo en tu pasado,
triste decirlo, pero es verdad,
lo único que se alegra es mi vanidad.

Eres el amor

Eres el amor.
En el mar azul, en el tiempo
infinito de tu eterna ausencia,
de mis lagrimas gastadas, secadas
en el vacío de la nada.

Eres la felicidad
en la fantasía de una tarde
invernal, donde tus besos
sueños, son reales y en un dulce
embeleso, tu cariño me cubre.




©Venus Maritza Hernández

Errores humanos: pecado

Errores humanos: pecado


Los errores humanos muchas veces son pecados, a causa del consumo de drogas o alcohol.


La pecadora


Ella cometió un error,
obviado en su cero entendimiento,
se escabulló uno de los mandamientos,
el cual se escondió presuroso entre colapsos de espíritus
que rondaban su transitar terráqueo.
Su cerebro vestido de alcohol y droga,
celebraba sus erróneos pasos humanos.

Su mente gravita entre razonamientos nublados,
sin el ansiado rol.
Abrió la puerta falsa de rostros vagos,
el dolor punza sus realidades,
se ahoga en alcohol,
y en banalidades.

Sonrisas forzadas al día siguiente,
se venga del mundo
sin el sol poniente.
Reputación en trizas,
sin escrúpulos atados,
sin moral y sin prisa.
Pasos lentos y errados.

Drogadicción

De lenguaje incoherente
cambia de color como un camaleón.
A veces la ira esta encendida,
y la risa en la cornisa.

Cuelga sus deberes,
en vicios y mundanos placeres.
Al colegio ya no va.
Su interés por aprender,
se deslizó hacia laberintos dormidos.
El sano esparcimiento, se suprimió
en desviaciones y caminos intrincados.

Los conflictos se inflan en la familia,
y el causante sigue en la barandilla.
Sus ojos son dos flamas rojas,
su apetito se descontrola.

Lentes oscuros y presentes,
su alma vaga en espacios dormidos.
De risas de más, se inunda el firmamento;
miente y roba a cada instante.

El aseo escasea, ya no importa el aspecto.
¡No hablen de drogas, el no tiene paciencia!
Y cada vez que punzan su realidad,
no acepta que lo ofendan.

Su cara no tiene rostro,
monótono el paisaje de su voz.
No sabe donde está.
¿Será el sol? ¿Será la luna?
Despiste en su reloj mental.
Lo deprime el arco iris de la noche,
y la luna luce extraña en el día.

El suicido es un hecho liberador…
¡Traspasa el muro!
clama un lóbrego pensamiento.
Los temores lo asedian,
y las sombras lo secuestran.

De apariencia atontada y somnolienta;
tiembla, y sus temblores,
se refugian en las frases
que se atropellan en las náuseas,
del silencio excesivo.

Un ente extraño de color de vicios lo observa…
¡No mires aquel fantasma!
Grita una voz salvadora.
La mano redentora,
lo lleva hacia la solución de su problema.
Es la mano poderosa de nuestro señor Jesús.

En lapsos de raciocinio,
acepta la ayuda, de centros especiales.
Su mente ha sido abierta;
y sus aposentos sucios, limpiados.
La fuerza de voluntad es una montaña de fe,
que germina desde la altura.

Los errores humanos se ven con claridad y se combate su efecto,
con remedios espirituales y médicos.

Consecuencias del alcoholismo

Versos convexos
nacen de la verdad…
El alcohólico…
Se cae en abismos,
lo ignoran las personas.
Se desintegra su familia,
se agotan sus neuronas.

Hace el ridículo,
es el bufón de la calle.
Encerrado en su mente,
danza el delirium tremens.

El hígado se atrofia,
la sangre se contamina.
Los pies le duelen,
ya casi no camina.
La gota lo agota,
le duele hasta el alma.
La visión se duplica,
no distingue ni a su sombra…

Aviso noticioso:
alcohólicos buscan ayuda
en Alcohólicos anónimos.
Y recuperan su vida, ya en huida.
Vencieron a la enfermedad
y el horizonte se amplió.
Sanaron, y su cuerpo fue limpiado,
por la abstinencia del veneno mortal.

Los errores humanos tienen remedio si no son demasiado graves.


Pobre borracho


Una historia, a continuación
les relataré,
enclaustrada en las memorias,
de un blanco papel.
La contemplarán a través del prisma,
de mi visión y versar.
Recuerden que es un aneurisma,
de nuestra sociedad mundial….

Érase una vez, un hombre encantador.
Más de pronto, cambió todo.
Inteligente, multifacético y soñador,
decidió un día revolcarse en el lodo.
Nadie sabe porque sucedió,
quizás, fueron los oscuros genes de su padre,
quizás, fue que erró el camino,
perdiéndose en la ignominia,
de su maltrecho destino.

La lascivia y el alcohol,
lo condujeron a lo peor.
Sus neuronas se agotaron, prisioneras,
de tantas despilfarros y borracheras.
Preso del estupor,
de tanto ingerir licor,
a una era intergaláctica y distante;
su intelecto se mudó.

En la prehistoria oscilante,
el delirium tremens es su baile de boga,
para él será siempre su melodía de moda.
Escucha sonidos de mundos patéticos.
La enferma parranda se enciende y levanta,
en voces, y ecos de orquestas sin léxico.
Desviado infeliz camina sin rumbo,
en grupos de zombies ambulantes.

Se cae por siempre en la orilla del mundo,
se enaltece su estado delirante.
Detestable, violento y soez,
es su apariencia y dejadez.
Piensa que es brillante y locuaz,
y sólo muestra impertinencia de más.
Es su enfoque estrecho,
de raciocinio deshecho,

Vuelve trizas a sus parientes.
¡Vil demente!
La violencia lo alienta, su aliento es un bar,
cavernícola actual, de apariencia letal…
Su comportamiento un día lo condujo
a la mas baja estimación.

Un grupo de hombres,
sin compasión,
cobraron su deuda.
Y en una eterna aflicción de heridas,
sin una explicación,
lisiado lo dejaron de por vida.
¡Pobre borracho!

©Venus Maritza Hernández


Primera publicación: 11 de octubre de 2008