Tempestad del amor espacial y terrestre


La tormenta de amor

 










 La tormenta

Se hace presente la electricidad,
electrocutando conceptos.
llueven lluvias de colores inexistentes...
Un rayo de júbilo centellea en millones de corazones.
Los deseos versan al aire...

La tormenta está iracunda,
su voz resuena en las nubes.
Los pajarillos guardan el silencio,
dentro de sus nidos.

Y las rimas rizan cada palabra
emergida del cielo.
La lluvia de colores,
parece un arcoiris, pero no lo es.
Su caída estrepitosa
emite delirantes prosas.

La dimensión alterna del olvido

Hoy me levanté eliminando historias...
Historias largas plenas de farsas y mentiras.
Empaqueto éstas experiencias para enviarlas
a la dimensión alterna del olvido.

En ese espacio, quedaron tus chats del whatsapp,
tus supuestas frases de amor,
y tus fotos.

Adiós en el plano del fingido amor,
adiós, porque el vacío lo incentivaste.
¿Qué pierdo? nada, pues el amor nunca existió.

El amor real o surrealista

El amor de antes era real,
el amor de ahora es banal.
El amor distante era escaso, pues no existía el Internet,
ni el whatsapp. Por lo tanto el amor cercano era el adecuado,
y hoy también lo es.

Algunos espíritus escondidos
prefieren alternar con almas sin cuerpo.
Jugar con las mentes, con nuestras mentes.
Es decir jugamos con nuestros pensamientos y deseos,
los nuestros y los de la persona al otro lado del mundo.
Es fantástico, pero surrealista.

Otras veces, ese amor se ha convertido
en una bella realidad, 
o al menos en una vida normal de pareja,
con virtudes y defectos de todas índoles.

El encuentro fantasmagórico es fascinante,
pero luego de vivir en las nubes, sueños y fantasías,
algunos días.
Pues, se torna un poco aburrido,
no hay tacto, ni besos, ni perfume atrayente.
En esa fase debe ocurrir el encuentro real y físico.
Si no acontece, entonces el amor fallece.

©Venus Maritza Hernández

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