Mundos fantásticos: enamorada

La ninfa enamorada vivirá momentos de dudas, pero finalmente su felicidad estará  ante todo, a lado de su amor.

Mundos fantásticos: enamorada y romántica


El ángel y la ninfa

Un cuento poético aparece de incógnito;
rescatado de los sueños de un ángel soñador.
No es la intención celestial ni propósito,
sólo el azul que enloquece al amor.

Su fulgor encandila a los ojos mortales,
que retraen su mirada, ante tal resplandor.
Es el romance pintado en raudales,
que encienden el cielo cual lluvia de sol.

La ninfa lo inspira y mueve sus alas;
lo mira y lo besa con besos de luz.
Le entrega sus versos dotados de galas,
con liras y llantos en frugal inquietud.

Centelleos de tul enarbolan su imagen;
ella flota en la brisa del adiós.
El desgarra su alma indomable;
del ciclo de musas sin corazón.

Resurgen los áridos pensamientos;
nómadas en tierras de desilusión.
Una lágrima cristaliza los sufrimientos,
cerca de la aureola de la pasión.

La ninfa sonríe y prodiga poesías;
el ángel la recibe con nubes y miel.
Mueven sus alas en total pleitesía;
ambos se versan con rimas y piel.

Más una sombra se filtra de pronto,
con oscura y siniestra intención.
!Es el vil celos que aparece cual monstruo!;
haciendo su cruda y maligna actuación.

Acude al manantial de los sentimientos
donde la ninfa y el ángel solían beber.
Y esparce en sus aguas dudas y sufrimientos;
tiñendo de negro su dulce querer.

Ella lo acusa de escribir a otras;
de obsequiar sus sueños, delirios y prosa.
El lo niega todo,
más las evidencias lo acusan…
Se revuelca en el lodo.

El ángel la besa con versos y luz.
La ninfa se lamenta de ser una ilusa;
pintando sus alas con dulce inquietud.´

( publicado el 12 de febrero de 2011)

Romance de amor verdadero


El mar de su amor verdadero
El verano atrapado en las olas,
en la orilla del mar.
El océano, las caracolas
y tus besos de sal.
El cielo se cayó en la playa
y nacen del sol tus versos.

En millones de fragmentos
de vidrio arenoso
nuestra alfombra se marcó
con tus huellas y tu nombre.

Las alas resurgen en una carrera
precipitada de poesías hermosas
en la infinita lejanía del mar.

Vislumbro a nuestro amor,
estando juntos los dos;
en la orilla del solar.
Hoy fue un día maravilloso,
y te envío este verso caluroso
pletórico de agua azul
y alma de inquietud.

Cuando emerja del mar de luz
y me adentre en el bosque lleno de hadas
seré nuevamente la ninfa enamorada.

De Ninfa a Sirena

Soy tu ninfa que vuela sobre tu silueta,
esparciendo irradiaciones ardientes.
Me acerco y un aroma a violetas,
incendia la estancia silente.

Más de pronto una vistosa mutación,
recorre mis formas;
mis alas se deshacen en la habitación,
y en una aleta,
mis piernas se transforman.

Ahora soy tu sirena,
de larga cabellera negra,
la que juguetea con la arena,
de todas tus noches tiernas.

Coqueta, te suplico un beso,
extendida en la orilla del mar.
Besas mis labios,
con tus dulces versos,
el oleaje me transmuta, con sal.

Ahora soy mortal,
vestida de flores y llantos.
Una mujer natural,
por algunas horas de encantos.

Se matizan los segundos,
los minutos forjan liras,
de nuestro armónico mundo,
mueren letras y mentiras...


©Venus Maritza Hernández


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