La mujer gótica en la noche




Mujer gótica en las sombras

Con la sombrilla oscura, 
cubro las emociones negras. 
Me deleito en el terror,
en el misterio mordaz, 
de los espectros que me rodean. 

Suspiro sombras fantasmales 
de emotivas experiencias dimensionales. 
Percibo lúcida a las almas errantes, 
y a los seres de luz. 
Los enfrento sin miedo, 
sin temor, sin pavor. 

Pero se esfuman, desaparecen,
para luego regresar, 
e interactuar con sus voces 
en ecos de sentimientos.

La manzana pecadora es roja

La manzana pecadora

Te invito a degustar
ésta manzana pecadora.
Roja como la pasión desenfrenada
de la sangre delatora.

Caballero de mis sueños irreales,
ven y cúbrete de mi oscura sombra.
Te librará del sol infernal,
y su calor de insoportables realidades.

Roja como la piel desgarrada,
roja como las fresas colgantes,
es mi manzana del pecado.
Comámosla mi amor.
Deleitate en el fuego de mi piel.


La oscura y el sol

Oscuridad y sol

La oscura y el sol
Labios negros,
carmín pálido.
Tez blanquecina,
cabellos negros.

Me cubre la neblina,
pero voy hacia la luz.
Se ocultan los cuervos,
vengo a plenitud.

Lunas y astros abatidos,
sola prefiero estar,
con mis fantasmas preferidos.
Vago en sus mundos,
de negrura y de sombras.

Vuelo hacia el sol,
cuando nadie lo denota.
Y cuando lo deseo,
me oculto en la noche.

Camino en mis calles,
y floto en mis nubes.
Visto de negro,
en las noches sin lumbre.

Me visto de luz,
en los días venideros.
Somnolienta siempre,
desde el sol a enero.

Venus Maritza Hernández

Publicar un comentario

0 Comentarios