Universo alterno, cuento


Realidad alterna


La noche anterior, había sido la más feliz de todo su matrimonio. La luna se engrandeció cuando un beso los unió apasionadamente y un extraño fulgor despedido por el astro la hizo retraerse al sueño.

―Tengo sueño, no sé porque te estoy viendo casi transparente y opaco, tengo mucho sueño, iré a mi cama.

A la mañana siguiente, una como tantas otras, el reloj natural del sol la ilumina, anunciando su llegada a través de la ventana y percibe su resplandor. Con los ojos cerrados abrazó a su esposo. ¡Es tan feliz! Desde que se casó hace dos años, siente que todo en la vida, es hermoso. 


Él es tan guapo y le gusta muchísimo, desfallece en cada entrega, y además es tan cariñoso y tan comprensivo y cuanto la envidian las vecinas de la barriada, especialmente Laide que tiene un esposo muy feo y nada amoroso. Esa pareja vive en una casa pequeña y tienen problemas económicos. Suspiró reconfortada por su grata y distinta realidad, lo abrazó aun más.

―Me estas asfixiando, no me abraces tanto, Lilia― le respondió una voz desconocida para ella. De inmediato salta de la cama, y con los ojos muy abiertos (el sueño se le había ido como por encanto) observó al hombre que estaba en su cama.

―Esto tiene que ser una broma― pensó.

En su lecho estaba su horrible vecino, esposo de la mujer más envidiosa del lugar.

― ¿Qué hace usted aquí? ¡Salga de mi cama!―le gritó indignada mientras escupía disimuladamente (Lo había besado pensando que era su adonis).

― ¿Lilia que te sucede? Ya deja las bromas, tenemos que ir a trabajar.

En esos momentos se da cuenta que no es su casa. ¿Qué hacía en esa casa tan fea y tan pobre?

―Ya está bien. No sé qué ha sucedido. Esta broma no es nada agradable, señor. No puedo creer que José adonis, me haya hecho esta clase de broma, es muy desagradable.

― ¿Qué es lo que te pasa Lilia? Ah ya sé, tendré que llevarte nuevamente al médico. Eres mi bellísima esposa, la que fue mi novia desde la universidad, cuando logré alejarte de los brazos del idiota de José adonis. ¿Te recuerdas? Él era tu rendido novio, el que te ofrecía todo. Pero yo me las ingenié para hacerte creer que te era infiel, y tú me creíste, ¿Sabes? era mentira, pero valió la pena mi amor. Nos amamos mi muñeca, si se borró de tu memoria que te casaste conmigo, no con José adonis, será mejor que recuerdes. Sonrió, mientras mostraba su espantosa sonrisa de cuervo. Acto seguido Lilia Salió gritando de la casa.

― Noooo―gritó Lilia mientras caía desmayada.

Al rato despierta y lo primero que piensa es, que todo fue una pesadilla, pero cuando ve a su alrededor, observa el mismo entorno extraño. Como alucinada, se levanta y recorre la barriada, hasta llegar a una enorme casona, donde dos relucientes autos están estacionados. Ve a José Adonis, quien la observa (un tanto extrañado, (Ella está vestida con una bata de dormir.) y la saluda. Ella corre hacia él y lo abraza.

―José adonis, no sabes el susto que he tenido, ¿Por qué me hiciste esa broma, mi amor? No hagas eso más, me puedes enloquecer.

―Lilia que te sucede, estás temblando. --le respondió mientras le sonreía con su cautivador semblante.

En esos momentos aparece la vecina. Laide esposa del feo, con el cual había despertado.

―Tú, tú, tú fuiste la de todo el plan. ¿Cómo pudieron hacerme esto?―le gritó mientras apuntaba con el dedo a Laide.

Laide lucía un bello vestido. Jamás la había visto tan bien. Se veía feliz.

― ¿Otra vez José adonis?― respondió Laide como quien habla al viento. Ya estoy un poco hastiada de esto. Vámonos ya, y suelta a esa loca de una vez por todas. No me da celos, si no lástima, a esa pobre mujer debieran ya recluirla en un sanatorio. Enloquecer por un hombre no es admisible, se volvió loca por ti, cuando luego de abandonarte, me quitó a mi novio y luego tú y yo, comenzamos a salir juntos por despecho, pero luego nos enamoramos, mi cielo. Al parecer no lo gustó mucho el hecho de que tú, te casaras conmigo y mi ex novio con ella.

―Por temporadas ella luce normal. y él la quiere bastante, pues la acepta así ― contestó José adonis, alejándose de Lilia.

―Pero mira su aspecto, está cada día peor, pobrecita―concluyó él.

―Pues cuidado, que aún estás enamorado de ella.

― ¡No, mi vida, como se te ocurre! Te amo a ti―exclamó, mientras la besaba en los labios.

― ¿Qué es esto, Dios mío? ¿Acaso me volví loca? —Nooo― salió gritando por las calles, mientras José adonis y Laide se alejaban abrazados en uno de sus autos. Todos los vecinos la miraban con lástima.

“Los locos no están locos. Algunos son personas que han vivido realidades alternas, y luego en esta dimensión, sienten todo cambiado, le hacen falta cosas, objetos y hasta un marido o mujer, todo lo ven transformado antes sus ojos”.

©Venus Maritza Hernández

Publicar un comentario

0 Comentarios