Ranín y conejín gustaban de faltar mucho a clases


Hola Conejín, vamos a jugar,
no quiero ir a la escuela -dice Ranín.
¡ Si, que pereza ir a la escuela!
Ranin y conejín deciden mejor ir a un río.

A las horas, cuando van de regreso a casa, ven al grupo de compañeros de escuela .

¿ Amigos, porque no fueron a la escuela? le dice uno de sus compañeros.
Conejín y ranín, habían planeado la mentira que dirían.

-Pues en el camino-dice Conejín- había muchas piedras, y de repente me sentí mal me cai y me golpee la cabeza, estuve inconsciente pero Ranín me cuidó, hasta que recobré el sentido.

¡Qué lástima!-exclamó Ardillín- Porque hoy se celebraba el día del estudiante. ¿No lo recuerdan?

Y hubo muchos juegos y fiesta, trajeron muchos regalos. Yo me gané el primer premio, no lo puedo mostrar, sólo en foto, me lo traerán dentro de dos horas a mi casa.

¿Qué es?- pregunta Conejín, muy curioso.
Un columpio con sube y baja y caballito, es enorme éste juego.


Ratín se ganó un juego de robots. Y pajarín se ganó un juego de carritos de lujo, y grillin un tren y…
¡ Nooo, no puede ser y todo por tu culpa, Ranín!-dice Conejín casi llorando.

He perdido mucha diversión, por ir contigo a ese feo río.
Y esto me pasó por seguirte, eres un mal ejemplo.
Mas nunca, te haré caso, puedes ir pensando en faltar a clases sin mí.

Pero Ranín estaba muy arrepentido también. Por esta experiencia más nunca faltaron a clases, y desde ese momento fueron los estudiantes mas aplicados de toda la escuela.

Fin

©Venus Maritza Hernández