El tiempo es inexorable: prosa ensayística



El tiempo en el plano físico


El tiempo es inexorable en el mundo físico, no el espiritual

Es dramático contemplar las fotos del ayer de personas ancianas o que se han ido con Dios jóvenes o con muchos años. En esas imágenes del pasado, plasmadas con toda la magnitud de la realidad vivenciada en ese lapso de segundo e impresa cual reflejo de estatua.

La juventud, belleza, y lozanía rebosan en cada gesto de sus rostros y cuerpos, sus miradas reflejan luminiscencias indescriptibles.

Cada época enmarca avances, acontecimientos relevantes que conllevarán a nuevas visiones y soluciones, como la tecnología que envuelven a sus respectivos inventores y usuarios con sus particularidades humanas...

Los vídeos enmarcan el mismo efecto sorpresivo y exhibicionista, luciendo los movimientos de quienes hoy están yertos o inmóviles por enfermedades, con la piel agrietada en miles de años. Lucen jóvenes eternos. !Si! parecieran miles de años, no puede ser que el ser humano envejezca físicamente tan rápido.

Según la Biblia, las personas en la antigüedad vivían cientos de años, hasta casi mil años. 150 años podía representar muy bien 20 años.

La juventud queda plasmada para siempre en las fotos y vídeos, en aquella dimensión donde siempre se repiten los mismos acontecimientos.

Y pensar que a todos seres humanos les acontece los mismo hechos...

Cuando se es joven, solo se piensa en sexo y baile y que nunca el tiempo transcurrirá, que la juventud se queda plasmada eterna en la piel y que tal no decrecerá. Es increíble, como el tiempo pasa tan rápido e inexorable.


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